Una de
las propuestas más importantes de la Psicología de la Gestalt, establece que
esta teoría es la aceptación, organización e integración de hechos,
percepciones, conductas y fenómenos como un todo y no como los elementos
individuales de los cuales se componen, es decir, lo que los define y les da
significado específico y particular a cada uno.
Perls
remarcaba en su programa de la Terapia Gestalt, la importancia de que el
terapeuta conservara su ego como parte activa del modelo de trabajo que utilizaba,
pues es una psicoterapia existencial por hablar del ser y no del tener.
Otra
parte de esta teoría alega que nada existe sin tener en cuenta los conceptos
del aquí y el ahora, de manera que para sentir y experimentar este aquí y ahora
en las vivencias, se comienza por trabajar con sensaciones, con la experiencia
sensorial del paciente; esta es la división y lo que marca la diferencia
fenomenológica en la terapia Gestalt.
- La teoría del self
El
self funciona conforme a diferentes modos: el Ello, el Yo, la personalidad y el
“modo intermedio”. En este caso no hablamos del ego sino de una adaptación a la
frontera-contacto que se da entre el
individuo y sus alrededores. Por lo tanto no es como tal el Yo, sino más bien
el modo de funcionamiento en relación con el mundo, noción que va de la mano
con la teoría del campo. La “frontera-contacto” es lo que nos separa y
especifica, pero, al mismo tiempo, es lo que nos une a los demás. El modo
intermedio es activo y pasivo a la vez, es decir, somos sujetos y objetos al
mismo tiempo, por ejemplo, cuando reñimos o cuando hacemos el amor. Esto se da
particularmente durante el contacto pleno. Esta terapia tiene por objeto buscar
una armonía en el conjunto de estos procesos y así favorecer un funcionamiento
ágil y adaptado a estos distintos modos. Para esta teoría se encuentran varias
fases de desarrollo y son: el ciclo del contacto, las resistencias y las
introyecciones.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario